martes, 4 de marzo de 2025

Tres de esos hombres, son bomberos.


-Esos cuatro hombres de allá… ¿los ves…?

-Sí, los veo.

-Pues resulta que, de esos hombres, tres son bomberos.

-¿Tres son bomberos?

-Sí. Tres.

-Hmm… ¿y cuáles tres?

-¿Cuáles tres qué?

-¿Cuáles tres son bomberos?

-Ah, pues mira: ¿ves al de bigote?

-Hay dos de bigote.

-No. Hay uno con barba y bigote y el otro solo con bigote.

-Por eso, hay dos con bigote.

-No entiendo.

-Digo que el de barba con bigote también tiene bigote.

-Es cierto, no lo pensé así…pero de todas formas yo decía el otro.

-¿El de solo con bigote?

-Sí, ese.

-¿Qué pasa con ese? ¿Es uno de los bomberos?

-No. Ese es el que no es. Los otros tres son bomberos.

-¿Los conoces?

-¿A quiénes?

-Pues a esos hombres, ¿a quiénes más?

-Conozco a algunos, claro, pero no a todos.

-¿No a todos…? ¿Y entonces?

-¿Entonces qué?

-¿Puedes estar seguro de lo que son aunque no los conozcas a todos?

-Pues al menos con los que conozco ya sé. Y basta eso para saber que tres de ellos son bomberos.

-¿Y el otro qué es?

-¿El otro?

-Sí, el que no es bombero. El de bigote solo.

-¿Qué pasa con él?

-¿Qué es si no es bombero?

-¿Qué es si no es bombero?

-Claro, eso te pregunté.

-Pues no sé… es de los tuyos, supongo.

-¿De los míos?

-Claro, de los tuyos, ¿tú tampoco eres bombero, cierto?

-Cierto.

-Pues ya ves.

-¿Ya veo qué.

-Que es de los tuyos.

-¿De los míos?

-Sí, de los que dejan arder el fuego.

-Ya… entiendo. Parece que ahora entiendo.

-¿Seguro que entiendes?

-No tanto, pero sí… yo creo.

-¿Sabes? Pues yo creo que de esos mismos cuatro hombres, tres entenderían.

-¿Tres…?

-Sí. Tres.

-¿Los tres bomberos?

-No. No los tres.

-¿Dos de los tres y el de bigote?

-Hmm… puede ser, pero no es tan simple.

-Sí. No lo es.

-Cuatro hombres para cuatro esquinas, decía mi abuelo.

-¿Ya se murió?

-¿Mi abuelo?

-Sí. Tu abuelo.

-Sí. Ya murió. Igual que todos, pero poco antes.

-¿Todos?

-Sí. Todas y todos. Ocurre que antes del final, simplemente, todos mueren.

-¿Y después?

-¿Después qué?

-Después, ¿qué ocurre?

-Después llega el final.

-¿Nada más?

-¿Y qué más quieres, si es el final?

-…

-¿Quieres fuego, acaso?

-No, pero…

-Pero nada. El final y ya.

-¿Y ya?

-Sí, y ya. El final y ya, te digo.

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