sábado, 7 de abril de 2012

Solo veo lo que los otros han visto.

“Me esfuerzo y me esfuerzo.
¡Y nada!
Solo veo lo que otros han visto…”
A. Y. B.


Una gran variedad de cosas puede verse a través de la ventana.

Yo las observo y clasifico.

Hago listas.

Luego clasifico las listas.

Una vez mandé diez de ellas tomadas al azar, y gané un concurso literario.

“Vian demuestra una agudeza admirable”, dijeron.

“Comprende la situación posmoderna y opera en ella como un perfecto cirujano”, agregaron.

Entonces yo me emborraché y devolví el premio.

Siempre devuelvo los premios.

Además, las dos veces que no lo he hecho, me los han robado.

Quizá por eso, creo que sería un buen personaje si alguien me observara desde su ventana.

No por lo de emborracharme ni por devolver los premios, por cierto. Sino por saber disimular mi desesperación, en una serie de actos que sin duda han de parecer, al menos, contradictorios.

Así, resultó que una vez organicé mi cámara para sacar imágenes cada 60 minutos, al interior del departamento.

Y claro, olvidé que la máquina quedó funcionando y viví sin guión especial los ocho días que duró la batería.

Fue entonces que, pasado un tiempo, recordé lo hecho y revisé las imágenes.

Y descubrí que algo inexplicable ocurría en uno, al revisar esas imágenes.

Además, extrañamente, dan la impresión que alguien las hubiera sacado, incluso con afecto.

Finalmente, reuní las imágenes y las mandé a un concurso en que también saqué el primer premio.

Y es que son chistosos los concursos.

Es decir, yo los desprecio porque intentan ser serios, y siempre termino riéndome en los momentos no debidos.

Con ese dinero, sin embargo, podría renunciar a algunas horas de trabajo y dedicarme a escribir un proyecto más extenso. Insisten mis amigos.

Yo los dejo hablar.

“Tiene un futuro auspicioso”, dijeron hace 15 años.

“Es el autor más joven en ganar el concurso x”, comentaron hace 13.

Y hasta una novia juntó unos pequeños recortes de periódicos en los que aparecieron breves comentarios, por algún tiempo.

¿Pero saben…?

Yo aún no he visto nada, que los otros no hayan visto.

Y además, lo que he visto, deja mucho que desear.

Y es que los he visto a ustedes, y a mí mismo, desperdiciar una serie de oportunidades para transformar esto en algo que realmente valga la pena.

Por eso, quizá, es que sueño con un día ganar un “premio” por las razones correctas.

Algo que no debas devolver porque te lo dieron sin comprender las verdaderas razones que te llevaron a escribir.

O alguien que se acerque, sinceramente, y te abrace, comprendiendo que lo malo y bueno que hiciste surgió simplemente de tu forma de amar, a la que no quisiste poner filtros.

Y es que no es una elección fácil, seguir haciendo listas de aquello que observo, a través de la ventana.

Además, no lo hago por mí, y hasta duele.

Disculpen si sueno soberbio, pero ojalá comprendan, algún día.

2 comentarios:

  1. También hago listas... Alguna vez las publiqué en el blog. No espero ganarme un premio, pero sí me gustaría mirar por tu ventana.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. saludos también. Gracias por mirar.

    ResponderEliminar

Seguidores

Archivo del blog

Datos personales