Juro que lo intento.
Una y otra vez, lo intento.
Además, la mayoría de las veces intento hacerlo de una forma distinta a la interior.
Pero claro, es probable que esa nueva forma sea en realidad una forma ya utilizada, en algún momento previo.
De cualquier modo, no recuerdo bien cada una de esas formas.
O no lo hago, al menos, todo el tiempo.
O sea, podría hacerlo si esto fuese realmente calculado y racional, sin duda.
Pero en vez de ser calculado y racional, elijo que sea honesto.
Y es que, aunque no nos guste hay que admitirlo: si se piensa y se calcula, se vuelve de inmediato deshonesto.
Se ensucia, quiero decir.
Y hacerlo de esa forma es peor aún que no hacerlo.
Prefiero decirlo antes de seguir, pues creo que es cada vez más evidente que no lo logro.
Y quiero que sepan que soy consciente de aquello.
Así, aunque he pensado en dejarlo, elijo esta vez buscar otra forma.
Otra manera de hacerlo, quiero decir.
No sé hacia dónde y estoy cansado… pero sé al menos desde dónde.
Es más, sé incluso el porqué, aunque a veces finja olvidarlo.
Y es que no es para todos, el porqué.
Con suerte es para uno mismo.
Desde ahí, ahora, voy a intentar empezar de nuevo.
De otra manera, tal vez.
Así lo elijo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario