viernes, 22 de febrero de 2013

Aquello a lo que yo lastimo.

“Aquello a lo que yo lastimo
y a lo que doy golpes
no es un ser,
sino la nada disfrazada de hombre
y que para siempre permanecerá hombre”
A.A.


Lastimo.

Menos ya, porque me alejo,
pero lastimo de igual forma.

Me gusta eso,
sin embargo.

La herida abierta…
el daño que despierta,
me refiero.

Los bordes que limitan
el dolor.

Eso marca nuestra forma
a fin de cuentas.

Por eso lastimo.

De vez en cuando se regresa,
es cierto
y te destroza.

Pero volverse a armar también
es saber un poco más de nosotros.

Ordenar mi biblioteca,
reubicar aquello que soy…
dolerme junto a lo que lastimo.

Ahora bien,
debo confesar que hoy por hoy
he decidido dejar los trozos dispersos.

Se vienen tiempos extraños.

No sé detalles,
pero sé.

El alcohol marca mis pasos
esta noche.

Tropiezo con aquello que soy.

Tropiezo con aquello que fui.

Vago entre aquello que seremos.

Esos son mis únicos golpes, pequeña.

Amo aquello que lastimo.

1 comentario:

  1. Difícil eludir la perversión una vez que se despierta.

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