I.
-Ya nadie baila como antes.
-¿Cómo…?
-Digo que ya nadie baila como antes.
-¿Qué quieres decir? ¿Qué ya nadie baila foxtrot, vals y esas cosas?
-No po, hueón…
-¿Y entonces?
-Nada. Pensaba hueás no más. No importa.
-¿De verdad no importa?
-De verdad.
-Hmm…
-¿Hmm.. qué?
-No, nada…
-¿Nada?
-Sí, o sea… casi nada.
-¿Qué cosa?
-Ya sabes… me extrañaba tu reacción.
-¿Mi reacción?
-Sí. Tu reacción.
-¿Y qué tiene de extraña mi reacción?
-Casi nada… Solo pensaba que de seguro antes te hubiera importado.
-…
-¿Y…?
-¿Y qué?
-¿Crees que antes te hubiera importado?
-¿Insistir con lo que te preguntaba primero?
-Sí.
-No sé… Puede ser…
-Pues ya ves.
-¿Qué veo?
-Que al final lo que decías es cierto.
-¿Qué cosa?
-Pues eso...
-…
-Tú tampoco bailas como antes.
II.
-Igual no es tan así.
-¿No?
-No.
-¿Y cómo es, entonces?
-Pues de otra forma, pero no así.
-¿No así cómo?
-Pues no es así, tan tajante.
-…
-Además no hablaba de uno mismo.
-¿No hablabas de ti mismo?
-No. Ni de nadie.
-¿Se puede hacer eso?
-¿Qué cosa?
-Eso po, hueón… No hablar de uno mismo, ni de nadie.
-Claro que se puede.
-¿Y de qué se habla cuando se habla así?
-Pues de nadie… ya te lo decía.
-…
-Son voces fuera de órbita.
-Pero…
-Pero nada. No importa...
-...
-Déjalo así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario