jueves, 18 de junio de 2026

Puede ocurrir en una película antigua.


I.
Pudo ocurrir en una película antigua, en blanco y negro. Tal vez en una de Buster Keaton. Un tipo tan obsesivamente limpio que sale a la calle, en pleno día, a barrer las sombras de lo que por ahí pasaban. Pensemos que el tipo en cuestión es conserje de un edificio comercial, y sale a limpiar la entrada. O puede que haya trabajado para un banco, incluso, puede elegirlo usted. El punto es que el hombre anda con su escoba de un lugar a otro, barriendo las sombras y recogiendo los restos en una pala. Luego las mete en una bolsa de basura y las lleva hasta unos contenedores que están a un costado del edificio. Lugar donde también está, por cierto, su propia habitación.

II.
Una noche –en la misma película-, los contenedores de basura se abren y salen de ellos las sombras que habían sido barridas. Justo hay un farol sobre los contenedores, así que estas pueden apreciarse de lo más bien. Son al menos cinco las que salen y se organizan para ir a la habitación del conserje y molestarlo un poco. Toman entonces otras bolsas con basura y van hasta el cuarto donde el protagonista de la película se prepara para dormir. Además de asustarlo un poco terminan dejando basura en todos los lugares de su habitación. Luego huyen, en la noche, pero el hombre, con ingenio, logra atrapar a una.

III.
La sombra que atrapó es la de una mujer. La silueta se muestra asustada por lo que puedan hacerle, pero el hombre se muestra amable, rápidamente. Se sientan a la mesa. Luego el hombre llena una taza de té y la ilumina por un lado, para que la sombra de la taza sea tomada por la sombra de la mujer. Al parecer, el hombre se muestra atraído por la silueta femenina que está junto a él. De hecho, se acerca cada vez más a ella. Sin embargo, debido al ángulo de luz que hay en la habitación, es la sombra del hombre la que primero se pone en contacto con la sombra femenina. Y claro, la sombra de hombre se despega de él y huye con la sombra de la mujer, apenas este se descuida. Entonces, apesadumbrado, el hombre queda solo, sin sombra incluso, en su habitación llena de basura. Por último, tras mirar el estado de su habitación, decide apagar la luz y acostarse a dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Archivo del blog

Datos personales