sábado, 27 de junio de 2026

Ni para media historia.


I.

Me cuentan que a un amigo lo balearon en un pie.

Fue un accidente al parecer, mientras un conocido manipulaba un arma.

La bala rompió varios de sus huesos y provocó que le extirparan dos dedos de ese pie.

Creo que fueron los dos más pequeños.

Todo esto me lo cuenta otro amigo al que le decimos Johnny Cash.

Siempre me llama para contarme cosas de este estilo.

A veces también acompaña la historia con alguna foto.

No sé qué quiere que le diga cuando me cuenta este tipo de hechos.

Yo simplemente los escucho, hago alguna pregunta de rigor y quedamos de hablar más adelante.

No sirven ni para media historia.


II.

Poco después que llamó, esa última vez, quedé pensando en algo.

¿Habrá llamado a otros alguna vez para dar una noticia mía?

Y si así era, ¿qué podría haber contado?

Como no pude llegar a una respuesta terminé llamándolo.

Extrañamente me contestó una voz de mujer, cuando marqué su contacto.

-Hola… -dije-, llamaba para hablar con, eh… Juan.

-¿Juan? –me preguntaron-. ¿Juan cuánto?

Tuve que detenerme ahí, pues me di cuenta que no recordaba el nombre completo de mi amigo.

Solo sabía que le decíamos Johnny Cash porque se llamaba Juan y siempre andaba con efectivo.

-Él me llamó desde ese teléfono hace unos días… -intenté explicar.

Cortaron la llamada.

Minutos después lo intenté nuevamente y descubrí que me habían bloqueado.

Es extraño, me dije, pero no debiese darle más vueltas.

No alcanza, tampoco, ni para media historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Archivo del blog

Datos personales