lunes, 19 de octubre de 2026

Pensando.


-Sabes… He estado pensando.

-¿En qué?

-En lo de la superficie… ¿recuerdas que te quejabas de eso el otro día?

-¿Yo?

-Claro…

-¿Y qué quejas se le pueden hacer a la superficie?

-O sea, no a la superficie en sí… pero recuerdo que estabas molesta porque uno se queda ahí siempre y se conforma con eso…

-¿Estás seguro…? ¿Yo me quejaba de eso?

-Sí, claro… O yo sentí al menos que me acusabas de conformarme con eso y luego eso me hizo pensar…

-¿Pensar también en una queja, para acusarme de algo…?

-No… no me interesa esa dinámica. Solo digamos que pensé en la superficie. O en la posibilidad de ir más allá de ella…

-Es decir que pensaste profundamente en la superficie…

-No bromeo… de verdad pensé en cosas serias.

-¿Cosas serias sobre la superficie?

-Sí.

-¿Cómo qué?

-Por ejemplo, pensé que cada vez que excavas la superficie y descubres lo que hay debajo, eso que hay debajo se convierte eventualmente en superficie.

-…

-Y claro, siguiendo esta idea, lo cierto es que no podemos descubrir lo profundo. No tenemos real acceso a ello, en definitiva.

-¿Quieres decir que todo lo que no es superficie deja de serlo cuando accedemos a ello?

-Sí, eso es lo que pensaba.

-¿Y te sientes orgulloso de ese pensamiento?

-No es cuestión de orgullo… solo te digo lo que me pareció evidente.

-Claro… evidente… Conclusiones superficiales, a fin de cuentas.

-¿Te molestaste?

-No. No es eso…

-¿Y entonces?

-Entonces nada. Solo siento que cada vez que intentas hablar en serio quedamos donde empezamos.

-¿Acá?

-Sí, acá. O más o menos en este sitio.

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