-Lo lamento.
-Gracias.
-…
-…
-¿Y cómo fue?
-¿Qué cosa?
-¿Cómo murió?
-Lo encontraron muerto abajo del árbol.
-¿Colgado?
-No, para nada… abajo del árbol no más.
-Pero abajo el árbol tiene las raíces…
-Debajo de sus ramas, quiero decir, junto al tronco del árbol.
-Ah…
-…
-¿Apoyado?
-¿Cómo?
-Si lo encontraron muerto, pero apoyado en el tronco.
-No te entiendo.
-Ya sabes… sentado en el piso, pero apoyado en el tronco del árbol.
-No… estaba tendido, creo, recostado en el piso, junto al árbol.
-Ah…
-…
-A lo mejor se cayó.
-¿Qué…?
-Que tal vez lo que le pasó fue que se cayó del árbol y se murió.
-…
-¿Fue eso?
-¡Claro que no…! Ese no era un árbol en que uno pudiese subirse, además tenía casi noventa años…
-¿El árbol?
-No, hueón… el muerto tenía noventa años… ¿Cómo se te ocurre que alguien de esa edad va a andar subiéndose a un árbol?
-Tal vez lo intentó y por eso se cayó.
-…
-¿Estaba golpeado?
-¿Qué?
-Te pregunto si el cuerpo estaba golpeado.
-No, hueón… ¿por qué mierda debería estar golpeado?
-Si se cayó del árbol debía haber tenido un golpe…
-¡No se cayó del árbol, lo encontraron muerto nada más, junto al árbol…! Supongo que le dio un infarto o algo así, tenía noventa años…
-…
-…
-¿Te molestaste?
-Claro, hueón… ¿qué mierda importa cómo murió…? Iba a pasar, nada más, y pasó… ¿para qué tanta pregunta?
-…
-…
-¿Le tienes miedo a la muerte?
-Uff… ¿vas a seguir?
-Yo creo que te molestaste porque le tienes miedo a la muerte.
-No te voy a contestar más.
-No te molestes…
-...
-Además, es normal tenerle miedo a la muerte. Si quieres podemos hablarlo.
-…
-Después del funeral podemos sentarnos junto al árbol que decías, para que enfrentes el miedo de una vez.
-…
-Incluso podemos hablarlo sin vernos, con el tronco de por medio, para que no te resulte incómodo.
-…
-Yo no le temo a la muerte, sabes, así que te puedo ayudar…