-¿Sabes qué es lo que pasa si tiramos rocas a ese río?
-¿Rocas? ¿Qué rocas?
-Rocas, nada más.
-¿Pero rocas grandes o pequeñas o…?
-Da lo mismo cuáles. Medianas si quieres. Lo importante es que sean muchas... ¿Sabes qué es lo que pasa?
-No, no sé… ¿Es una adivinanza, acaso? ¿Un chiste? ¿O quieres que realmente le lancemos rocas…?
-No, para nada… es una pregunta nada más. Una pregunta válida.
-Pues no sé qué decirte… O sea, no te entiendo, en realidad…
-No tienes que entender, es una pregunta directa, nada más. Una pregunta válida y directa.
-…
-Mira, te lo pregunto porque en realidad no sé, y entonces me lo cuestiono... O sea, si arrojas un trozo de madera sabemos que en el fondo el río lo carga… Que lo deja en la superficie, me refiero, lo arrastra… Piensa en una rama por ejemplo.
-Ya…
-Pues eso, sabemos lo que le ocurre a la rama si la arrojas al río. Pero si lo que arrojas son piedras…
-¡Las piedras se hunden…! Justo lo contrario que las ramas…
-Claro, eso lo sé. O sea, lo sabemos todos… Puedo entender que se hunden, pero yo me pregunto otra cosa: Luego de tirar las piedras, ¿qué es lo que le pasa al río?
-¿Me preguntas qué es lo que le pasa al río cuando lo comienzas a llenar de piedras?
-Sí…
-Pues no sé… ¿cómo mierda quieres que sepa?
-Piénsalo un rato.
-…pues no sé… ¿se desborda? ¿se sale de sí mismo?
-…
-¿Tampoco sabes?
-Claro que no. Por eso preguntaba.
-¿Y no quieres que le tiremos algunas, para ver qué ocurre?
-¿Algunas rocas?
-Claro.
-Puede ser, pero lo que le ocurre no necesariamente se va a ver.
-...
-...
-¿Tú primero?
-No, dale tú mejor primero y yo observo.
-Vale… Aquí voy.