Cantan los planetas.
No muy entonados, es cierto, pero cantan.
Hacen un sonido, cada uno, e intentan llevar el ritmo.
Siempre ha sido así.
A veces, cuando se muere uno de ellos,
su canto se transforma en algo así como una vibración.
Y esa vibración también es canto.
Así es como funciona.
Según mi forma de pensar,
un planeta muere cuando deja ya de recibir luz.
No cuando no le llega, aclaro,
sino cuando ya no la recibe.
No digo que la rechace, por cierto,
pero ocurre que la luz pasa por él
sin ser recibida.
Su canto cambia entonces y resulta que está bien.
Nadie tiene la culpa, quiero decir.
Así es como funciona.
No cantan las estrellas, por cierto.
No cantan las estrellas ni tampoco otro tipo
de astros o fenómenos.
Solo cantan los planetas, si he comprendido bien.
No muy entonados, como decía en un inicio,
pero al menos cantan.
Yo los oigo, claramente, cuando me logro concentrar.
Le he dado vueltas a esto para entender razones,
pero no llego a nada claro.
Por lo mismo, solo tengo conjeturas.
Aquí les presento una de ellas:
Lo que tiene luz propia,
no necesita cantar.
Me parece algo incuestionable, incluso,
ahora que lo digo.
Sí.
Seguro que es así.
Así es como funciona.
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