"Parecía el centro, pero no lo era.
Probablemente ni siquiera tenía."
O. W.
Soñamos con electrodomésticos.
Sin razón alguna soñamos con ello.
Lo descubrimos de pura casualidad, porque ambos le comentamos a F. sobre el sueño extraño que habíamos tenido.
-No me vas a creer -me dijo F.-. Hoy hablé más temprano con una chica y me contó lo mismo que tú: había soñado con electrodomésticos.
Fue así que me enteré que, mientras ella soñaba con un horno microondas, una aspiradora y una cafetera, yo soñaba con refrigeradores, un aire acondicionado y una tostadora de pan.
-¿Puedo darle tu contacto a esa chica? -me preguntó F.
-La verdad es que me parece absurdo -contesté.
Esa misma noche me enteré que F. lo tomó como un sí, y recibí el llamado de ella, poco después de medianoche.
-¿Tú eres Vian, el de los electrodomésticos? -me preguntó.
-Sí -contesté.
Y claro, fue entonces que nos relatamos el sueño más en detalle, mientras descubrimos que habíamos soñado aquello exactamente el mismo día, y probablemente a la misma hora.
-Es sorprendente -dijo ella-, ¿no lo crees?
-Puede ser -dije yo.
Entonces, ella sugirió que hiciéramos la lista de los electrodomésticos que recordaba cada uno, de su sueño.
En principio pensé que serían muchos más, pero finalmente solo recordamos tres electrodomésticos cada uno.
-¿Te das cuenta que no se repitió ninguno? -me preguntó entonces.
-Me doy cuenta -le dije.
Hablamos un rato más.
Luego, antes de despedirnos, ella me preguntó si podía volver a llamarme.
Le dije que si volvía a soñar con electrodomésticos lo hiciera, sin duda, y me llamara para comprobar si habíamos vuelto a coincidir.
Ella aceptó.
Desde esa noche, sin embargo, debo reconocer que no he vuelto a soñar con electrodomésticos.
-¿Todavía no? -me preguntó la última vez que me llamó.
-Todavía no -le contesté.
Y respetamos de esta forma el acuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario